¿El sistema privado de salud está en emergencia sanitaria? - Revista del Consejo Profesional de Ciencias Económicas de CABA – Abril 2020
El 70% de los argentinos elige el sistema privado de salud. Sin embargo, la situación de los prestadores privados no es alentadora: “Hace 18 años que el sistema está en emergencia sanitaria”.
Estos datos fueron brindados por Jorge Pedro Cherro, presidente de la Asociación de Clínicas, Sanatorios y Hospitales Privados de la República Argentina (ADECRA), en una entrevista realizada para este número de la revista Consejo Digital.
Partiendo del panorama en el que se encuentra el sistema privado, hay dos principales inquietudes que preocupan a los afiliados del sistema: de qué manera afectará esta situación si no se revierte y si el sistema está preparado para afrontar el coronavirus. El presidente de ADECRA nos resuelve estas y otras dudas sobre el sistema de salud privada.
¿Cuáles son los objetivos principales de ADECRA?
ADECRA es una asociación que nuclea a alrededor de 300 clínicas y sanatorios de todo el país. Nuestros asociados atienden a los afiliados de las obras sociales nacionales y provinciales, al PAMI y a los asociados de las empresas de medicina prepaga. ADECRA forma parte del sistema de salud privado que atiende a 7 de cada 10 argentinos y es un pilar importante en el esquema sanitario argentino.
ADECRA presentó una carta ante el Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social informando la situación en la que se encuentra la salud privada. ¿Cuáles son los puntos clave que reclamaron?
Desde hace 18 años, el sistema prestador privado está en emergencia sanitaria. Los distintos gobiernos no han podido, sabido o querido resolver la problemática estructural del sector.
Los problemas que se enfrentan son de diversa índole: por el lado de los ingresos, un atraso crónico en el valor de los aranceles o cápitas que se cobran por las prestaciones brindadas y una mora importante en la cobranza. Por el lado de los costos, una inequitativa matriz fiscal.
A esta problemática crónica se le agregaron las importantes devaluaciones de los años 2018 y 2019 que pulverizaron los ingresos por efecto de la inflación y dispararon los costos de los insumos biomédicos, que son importados o fabricados en el país con materia prima importada.
En esta condición crítica, el sector comenzó el nuevo año, que, para empeorar la situación, vino de la mano de la pandemia del COVID-19.
ADECRA también es miembro paritario del CCT 122/75 con el sindicato de Sanidad (Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad Argentina - FATSA). Durante los meses de febrero/marzo del corriente año estuvimos negociando una cláusula de revisión del convenio vigente.
En este contexto, el 12 de marzo se envió una carta documento a Claudio Moroni, ministro de Trabajo de la Nación, advirtiendo la imposibilidad de cumplir con las obligaciones salariales de no darse algunas condiciones que mejoren la ecuación económico-financiera de los prestadores.
Desde hace años, ADECRA tiene una agenda con todos los problemas fiscales que afectan al sector y, en dicha carta documento, le solicitamos al Ministro que el Gobierno nacional implemente medidas urgentes y de corto alcance para alivianar la crítica situación del sector en materia de:
- Impuesto al Valor Agregado (IVA).
- Aportes patronales.
- Impuesto sobre los créditos y débitos en cuenta bancaria.
- Implementación de una moratoria especial para el sector de la salud.
- Suspensión de inspecciones, multas y embargos.
- Se intensificará la presión regulatoria. El Estado tratará de seguir “forzando” a que la plata alcance mediante la emisión de normas.
- Resistencia regulatoria al ajuste de cuota por encima de la inflación, si no es por debajo para contener la inflación general cuando la inflación en salud se sabe que es creciente.
- Restricción presupuestaria de la gente. La capacidad de pago de las familias tiene un límite al que ya se llegó, por lo cual es difícil pensar que un mayor gasto de bolsillo pueda ser una vía importante para más financiamiento.
- Se intensificará la presión a la baja de los precios. Por mayor volumen, el financiador buscará “exprimir” más el precio unitario.
- Se agudizará la discusión por los débitos. Para contener la expansión del volumen, se apelará más intensamente al uso de los débitos.
- Mayores riesgos de deterioro de la calidad. Habrá una tentación a la búsqueda de ahorros por el lado del recurso humano, la inversión y los insumos.
- Riesgo de concursos, quiebras y cierres de instituciones. Implementación de Procedimientos Preventivos de Crisis (PPC).
- Habrá un deterioro en la calidad de la atención.
- En algunas ciudades o pueblos del interior desaparecerá el único efector privado y la gente deberá acudir al hospital público.