Las consultas médicas cayeron más de un 60% y hay alarma entre los especialistas – Perfil - 05/06/2020
Los profesionales de la salud advierten de las consecuencias y secuelas que puede tener para los pacientes esta situación en la postpandemia.
Desde el 20 de marzo cuando se decretó la cuarentena que hubo una baja generalizada en los chequeos diagnósticos preventivos, en las consultas médicas, en los llamados a servicios de emergencia y en la asistencia a las guardias. A esto se le suma la discontinuación de tratamientos en algunos pacientes. Una situación que alarma a los profesionales de la salud que auguran consecuencias catastróficas postpandemia para la integridad física y mental de las personas.
Cuando arrancó el aislamiento social, preventivo y obligatorio tanto desde el Ministerio de Salud de la Nación como desde las diferentes instituciones médicas desalentaron la asistencia a los centros y consultorios y se cancelaron turnos. Sin embargo, a medida que se empezó a tener más conocimiento con respecto a las medidas de prevención a implementar la recomendación cambió y se aseveró que es seguro concurrir a los hospitales o visitar al doctor. Pese a ello, un porcentaje importante de la población por miedo a contagiarse de COVID-19 o a no ser atendido de forma oportuna, por las dificultades en el desplazamiento o el desconocimiento de los permisos a solicitar prefiere postergar los chequeos de rutina o las consultas.
Esto puede a la larga, repercutir en la salud, advierten los especialistas. Muchas afecciones diagnosticadas a tiempo permiten un mejor pronóstico y un tratamiento más eficaz, más sencillo y menos invasivo. Incluso algunas intervenciones o estudios preventivos o terapias leves evitan complicaciones posteriores más graves. “Va a ser peor el daño que la cura”, sostienen con respecto a la cuarentena.
Si bien este contexto impulsó la telemedicina, las cifras de desplome de los chequeos y consultas alarman a la comunidad médica. Sobre todo porque se debe considerar que determinadas situaciones requieren manipulación y palpación de lesiones para su evaluación o se necesita un contacto directo entre médico y paciente.
Según datos de la Asociación de Clínicas, Sanatorios y Hospitales Privados de la República Argentina (ADECRA) y la Cámara de Entidades de Diagnóstico y Tratamiento Ambulatorio (CEDIM), las consultas a emergencias cayeron un 74% con respecto al mes de abril del año pasado, las de urgencia por angina de pecho y síndrome coronario agudo un 62% y por ACV un 46%.
Algunas instituciones dan sus propias estadísticas. Por ejemplo, el Hospital Británico experimentó una caída total de sus consultas, sobre todas las especialidades, de un 68% con respecto a mayo del 2019. Asimismo, la atención por guardia disminuyó en un 74%.
FUENTE: https://www.perfil.com/noticias/salud/las-consultas-medicas-cayeron-mas-de-un-60-por-ciento-y-hay-alarmas-entre-especialistas.phtml
La reducción de consultas médicas es preocupante principalmente ante las urgencias neurológicas en las que las primeras horas son cruciales para administrar un tratamiento efectivo. En Argentina hay un paciente con accidente cerebrovascular cada nueve minutos y la sobrevida y las secuelas dependen directamente del tiempo que se tarde en asistirlo. La intervención o tratamiento se debería administrar entre cuatro y seis horas posteriores al ACV.
“Ante las sospechas de un ACV no se debe esperar a tener una teleconsulta o a que pasen los síntomas, hay que ir lo más rápido posible al servicio de emergencia porque cada minuto cuenta. Tuve un paciente que se esperó cinco días pensando que tenía ataque de ansiedad y era un accidente cerebrovascular. Otro falleció en su casa. Y ayer mismo tuve que atender a domicilio una mujer joven con estatus epiléptico que no quería llamar a un servicio de emergencia por miedo a que la internaran, algo que finalmente sucedió ante la gravedad de su situación”, explicó a PERFIL Máximo Zimerman, neurólogo especialista en rehabilitación y Director Médico del centro Cites INECO (MN: 107.397).
Los síntomas para poder identificar de forma precoz un ACV, que pueden presentarse de forma aislada o conjunta, son los siguientes:
- Dificultad para hablar tanto en la expresión como la comprensión.
- Pérdida de la fuerza muscular del brazo y/o pierna del mismo lado.
- Asimetría en la sonrisa. Cefalea de gran intensidad. Pérdida de la visión de un ojo o problemas en el campo visual de ambos.
- Inestabilidad e incoordinación en los movimientos.